El primer tren solar del mundo ya se mueve sobre raíles australianos

La Byron Bay Railroad Company ha instalado paneles solares fotovoltaicos en el techo de un viejo convoy. Un proyecto de recuperación integral.

Ell primer tren fotovoltaico del mundo ha comenzado a circular por una línea ferroviaria en desuso en Byron Bay, Nueva Gales del Sur, Australia.

La empresa, propiedad del antiguo barón del carbón Brian Flannery, recuperó un viejo tren de 1949, cubriendo el tejado con módulos fotovoltaicos ligeros y flexibles, con una potencia total de 6,5 kW. Muy poco sobre el papel, pero suficiente para mover el peso sobre la estructura, lo que supone una carga adicional para el sistema de almacenamiento de baterías (77 kWh) a bordo de los vagones. La mayor parte de la carga será aportada por la central solar fotovoltaica de 30 kWp construida a lo largo del trazado de la vía cubierta por el tren fotovoltaico. Se trata de un trayecto que, hay que decirlo, es muy limitado hasta ahora: sólo 3 km en la antigua línea Casino-Murwillimbah.

La compañía ha restaurado las vías que hoy en día conectan la Estación North Beach con el cercano complejo Elements, propiedad de Flannery y su esposa Peggy. Un proyecto, en otras palabras, todo bajo la bandera de la recuperación.

De hecho, la idea original era restaurar los vagones dándoles propulsión diesel, pero después de que la comunidad local se opusiera a la solución fósil, la compañía buscó una forma más sostenible de poner en marcha el proyecto. Nick Lake, de Nickel Energy y uno de los principales consultores del proyecto, explica:”Había cierta resistencia a la idea de un tren diesel. Así que empezamos a explorar cuáles eran las opciones. Calculamos cuánta energía se necesitaba y esto ayudó a dimensionar los motores eléctricos. Una vez que supimos el tamaño de los motores[…] nos dimos cuenta de que podíamos tener suficiente energía solar para adaptarla al sistema.”

Sin embargo, uno de los dos motores diesel originales (y aún totalmente funcional) ha quedado a bordo y se utilizará como reserva de emergencia en caso de fallo en el sistema de accionamiento eléctrico.

El convoy australiano no es el único en el mundo que explota el sol. La India ha estado probandoesta solución desde hace algún tiempo, contratando los primeros 250 trenes solares en junio de 2017, que aparecerán gradualmente en las rutas locales todavía unificadas del país. ¿Por qué, entonces, se anunció el nuevo tren fotovoltaico como “estreno mundial”? Esencialmente porque es el primero en salir oficialmente de la fase experimental y porque, en este caso, el suministro de energía solar cubre todas las necesidades del sistema: desde la tracción hasta la iluminación, los circuitos de control y los compresores. Por supuesto, el tamaño del proyecto es muy pequeño: sólo hay espacio para cien pasajeros, incluido el equipaje, que pueden disfrutar del corto trayecto (7 minutos de viaje) a un costo de 3 dólares australianos.