Solarchill, el refrigerador Solar que salva vidas

Las vacunas son difíciles de transportar y conservar en las regiones que más las necesitan. Los frigoríficos alimentados con energía solar quieren solucionar esa carencia.


Los problemas con el transporte y el almacenamiento refrigerado (a lo que los expertos en salud pública se refieren como la “cadena de frío”) estaban llevando a una “baja cobertura de vacunación, un alto riesgo de epidemia, y un aumento de la mortalidad por enfermedades que pueden prevenirse con vacunas. Esto se debe a que estaban limitando la disponibilidad de vacunas en todos los puntos de prestación de servicios.

La logística, más que el propio suministro de vacunas, suele ser el mayor obstáculo para la vacunación en los países más pobres. Por lo general, las vacunas deben almacenarse en un ambiente con temperatura controlada, para que sean efectivas. Además, las largas distancias, las malas carreteras, el clima caluroso y la poca fiabilidad de la electricidad (con más de mil millones de personas sin acceso a la electricidad en todo el mundo) dificultan aún más el despliegue. Así que la cadena de frío es un gran desafío. Si a esto se añade la necesidad de cargar con combustible pesado, costoso y a veces escaso para mantener las neveras funcionando en lugares sin red, tendrá una idea de algunos de los obstáculos logísticos para la distribución de la vacuna.

Vacunación Republica Democrática del Congo. Imagen: Valeriya Anufriyeva Shutterstock

Solarchill, desarrollado por Greenpeace y otras seis organizaciones (UNICEF, OMS entre otras), combina la refrigeración respetuosa con el medio ambiente con la tecnología solar de transmisión directa para aplicaciones de refrigeración no conectadas a la red.

Provee una forma de refrigeración más confiable, segura y limpia que los refrigeradores que usan queroseno. Sus paneles solares generan la corriente eléctrica que necesita para encender su compresor.

Los refrigeradores SolarChill no utilizan ningún tipo de sustancias que dañen la capa de ozono ni sustancias que contribuyan al calentamiento global.

Los refrigeradores alimentados por energía solar sustituyen a los que utilizan gas o queroseno como combustible, o a los que dependen de la red eléctrica. Los frigoríficos solares de accionamiento directo (SDD) son versiones aún más inteligentes. Al igual que los modelos solares más antiguos, los frigoríficos SDD se conectan a paneles solares fotovoltaicos que se instalan en postes o techos de edificios. Los frigoríficos tienen gruesos forros de hielo o agua fría que se congela directamente, lo que generalmente mantiene la temperatura adecuada durante tres a cinco días de nubes pesadas. Sin embargo, un producto de 16 litros tiene un enorme período de “autonomía” de 19,9 días. Dependiendo del tamaño de la cámara frigorífica o del frigorífico, el paquete de hielo debe volver a congelarse después de cada uso o después de varias semanas.

Se puede usar tanto como refrigerador para vacunas o para alimentos. También pueden ser conectados a la red eléctrica convencional. Se está probando actualmente en Cuba, Indonesia y Senegal. Cuando terminen estas y la OMS de su visto bueno, se empezará a comercializar.

Greenpeace espera que estos refrigeradores reemplacen a los cien mil refrigeradores para vacunas que funcionan a queroseno. Más características de este magnífico invento son:

  • Puede usarse para vacunas o alimentos, por lo que se podrá usar tanto en países desarrollados como en vías de desarrollo.
  • No usa baterías. Ademas se puede conectar a la corriente eléctrica.
  • 3 paneles solares de 60 W.
  • Su compresor no contribuye a la destrucción de la capa de ozono.
  • Un solo refrigerador puede almacenar las vacunas para 50.000 personas.